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Detalle de la Revista

Revista Tecnología Minera N° 71

Editorial



¿Se viene un gran repunte en el consumo mundial de cobre?


Por: Ing. Isaac Ríos Quinteros
La evolución de los medios de transporte mundial de carga y de personas se caracterizó por sustanciales cambios en los últimos tres siglos. Desde el caballo y las mulas en el siglo XIX, los vehículos motorizados y el ferrocarril en el siglo XX, hasta los vehículos eléctricos y autónomos en el siglo XXI.

Así, hemos visto que desde mucho antes del siglo XIX el medio generalizado de trasporte fue con caballos, que atados a carretas, servían para grandes viajes y para las guerras, construyéndose vías o caminos tanto en las ciudades como entre ellas, surgiendo como contaminante principal en las ciudades el estiércol dejado por los animales. Esta situación cambió bruscamente en el siglo XX con el trasporte motorizado y el ferrocarril. Principalmente porque introdujeron enormes ventajas como una mayor capacidad de carga, mayor velocidad y largas distancias de recorrido. Lo que a su vez sirvió para popularizar y aumentar vertiginosamente su uso en todo el mundo, también en las guerras, al punto que la emisión de gases de efecto invernadero por la quema de combustibles ha impactando con el cambio climático del mundo, evidenciando efectos perjudiciales para la humanidad.

Este nuevo escenario, obliga a las sociedades del siglo XXI a eliminar la quema de combustibles fósiles, reemplazando las unidades contaminantes por vehículos eléctricos. O, mejor aún, por vehículos autónomos, sin conductor, asegurando menores accidentes de tránsito y menos contaminación por gases y ruidos. Lo mismo que ya es una política adoptada por países europeos que han fijado el año 2035 como del cambio total. Y para cuya fecha ya no se deberían fabricar vehículos de combustión, solo eléctricos.

En ese sentido, este último cambio demandará un mayor consumo de cobre por cada vehículo, ya que un eléctrico necesita 50 kilos más que uno de gasolina. Y, según las proyecciones, a fines del presente año, con 2 millones de vehículos eléctricos, se necesitarán 100 mil toneladas adicionales de cobre. Es decir, otra mina Constancia. Pero al 2020, se necesitará un millón de toneladas de cobre, y para ello sería necesario poner en producción adicional las minas Cerro Verde y Las Bambas juntas. Para el 2025, en cambio, se requerirá dos millones más de cobre, por lo que sería preciso incrementar toda la producción peruana. Pero para el año 2035, que se tendrían 140 millones de vehículos eléctricos, solo el 12 % del parque automotriz mundial será de 7 millones, y para tal demanda habría que aumentar la producción conjunta de Chile y Perú. En resumen, estamos hablando de cifras asombrosas.

Si esto es lo que se viene, la pregunta es qué estamos haciendo como segundo productor mundial de cobre. Tenemos la ampliación de Toquepala para el 2018, Minas Justa para el 2020, Quellaveco para el 2022 y algunos otros. Pero aún así estamos muy lejos de lo que se necesitará.

El gran reto es ampliar e intensificar las exploraciones mineras, para descubrir y encontrar nuevos recursos que nos conduzcan a desarrollar nuevos proyectos mineros y estar a la altura de estos desafíos globales. Igualmente, es indispensable lograr una buena relación y confianza con las comunidades del entorno minero y las regiones. Para ello, es preciso un trabajo serio a través de prácticas responsables de relacionamiento y comunicación directa y transparente, con visión de valor compartido con todos los grupos de interés. En definitiva, hay mucho por hacer.

Contenido de la revista

El sector minero y su panorama para el 2018

Entrevista a Enrique Paredes, gerente de operaciones de Minera Las Bambas.

Proyecto minero Michiquillay

El futuro de la mina a tajo abierto más grande del mundo.

La Oroya que todos los peruanos queremos.

Servicios integrales para cargas especiales.

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